UGT insta a focalizar en las personas desempleadas el Plan Nacional de Competencias Digitales

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El sindicato destaca la falta de formación digital de las personas desempleadas, pues únicamente 1 de cada 4 personas sin empleo en nuestro país posee habilidades digitales básicas. Asimismo, demanda un incremento sustancial e inmediato de la formación digital que imparten las empresas, la más baja desde 2010, pese a la evolución vertiginosa de las TIC.

En pleno auge de la digitalización, todavía un 10% de los desempleados españoles no tiene una sola habilidad digital y hasta un 42% tiene habilidades digitales bajas o muy limitadas. Se trata de unas carencias formativas tan severas que limitan de forma dramática la empleabilidad presente y futura de estas personas.

La evolución de las habilidades digitales es tan vertiginosa que aquello que era conveniente hace solo un par de años, ahora es exigible. Sin embargo, todavía un 27% de las personas desempleadas en España no sabe utilizar el correo electrónico y hasta un 30% no pueden realizar videollamadas por internet, lo que les excluye de cualquier empleo con prestación en remoto. La mitad de las personas desempleadas no saben descargar o instalar software o aplicaciones. 

Las cifras empeoran cuando se analizan tareas en los campos de creación de contenidos digitales (hojas de cálculo, procesador de textos, programas para editar fotos o uso de la nube).

El apartado relacionado con la ciberseguridad es otro de los más deficitarios: el 25% de las personas sin empleo no tiene competencias para gestionar sus datos personales o las cookies, lo que supone un verdadero problema, tanto desde la perspectiva de la empresa como la propia de cada persona trabajadora.

La competitividad de nuestra economía depende de una fuerza laboral bien preparada y formada y la empleabilidad de millones de personas trabajadoras depende de recibir tal recualificación profesional y digital.

Para paliar esta brecha digital laboral de las trabajadoras y trabajadores es preciso un despliegue masivo y acelerado del Plan Nacional de Competencias Digitales, focalizado en el colectivo de personas desempleadas; y un incremento, sustancial e inmediato, de la formación digital que imparten las empresas en nuestro país, que continua en cifras indignantes: menos de una de cada cinco empresas forma en TIC a sus empleados, la cifra más baja desde 2010.