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C. Tomás Redondo, 1, 28033 Madrid ugt@iberdrola.es

UGT celebra una bajada de tipos que será positiva para el consumo y la economía

WhastAPP

La eurozona reflejó en marzo un 2,4% de tasa de inflación interanual, por lo que el mantenimiento de tipos tan elevados tenía cada vez menos sentido

El Banco Central Europeo se ha adelantado esta vez al resto de bancos centrales mundiales y ha anunciado, por fin, un cambio de rumbo en la política monetaria. Los tipos bajan un cuarto de punto hasta situarse en el 4,25% para el caso del tipo de interés general y en el 3,75% para el tipo de la facilidad de depósito, los cuales no se alcanzaban desde agosto del año pasado.

Las tasas de inflación ya venían aproximándose al objetivo del 2% marcado por el BCE desde hace meses, por lo que este anuncio, además de necesario, era esperado. Las declaraciones de responsables del banco emisor así lo habían ido apuntando también en comparecencias anteriores. La eurozona reflejó un 2,4% de tasa de inflación interanual en marzo de este año, por lo que el mantenimiento de tipos en niveles tan elevados tenía cada vez menos sentido. Debido a ello, la carga de intereses en las hipotecas de las familias ha sufrido una escalada que ha supuesto para muchas un coste difícil de asumir, quebrantando de esta forma la capacidad de compra de una gran mayoría de las personas trabajadoras y afectando de manera determinante a su calidad de vida. 

Sin embargo, la desescalada definitiva de tipos no queda asegurada. En estos momentos parece poco probable que, en la próxima reunión del BCE, ya en julio, se decida dar continuidad a esta bajada, aunque sí se espera alguna más de aquí a final de año. No obstante, es casi seguro que una relajación mayor, de producirse, se retrasaría a 2025, si la inflación muestra un descenso persistente. 

De este modo, y aunque la reducción aprobada hoy debe ser bienvenida y tendrá sin duda efectos positivos sobre la actividad productiva, la economía europea seguirá viendo lastrado su ritmo de crecimiento, algo de lo que no va sobrada precisamente. Según las últimas previsiones de la Comisión, la eurozona sólo crecerá un 0,8% este año y un 1,4 en 2025. 

Seguir en la senda de la bajada de tipos y la subida de salarios 

Es bien sabido ya que la institución que preside Christine Lagarde suele ignorar los indicadores que miden la buena marcha de la economía como el empleo o el crecimiento. Así ha quedado demostrado durante este último periodo inflacionario. Lo que dirige sus decisiones está exclusivamente ligado a combatir el alza de los precios, por lo que las subidas salariales se analizan como un factor de riesgo, desdeñando sus importantes efectos positivos sobre el crecimiento y, por tanto, sobre la salud macroeconómica de los países del euro.

UGT sigue exigiendo que el BCE incluya al pleno empleo entre sus objetivos para la política monetaria. Del mismo modo, este debería abandonar el enfoque sesgado que sitúa a los salarios únicamente como un factor de riesgo para la inflación, mientras orilla cualquier análisis objetivo sobre el impacto de las ganancias empresariales, muy cuantiosas desde la pandemia.